A juzgar por el vídeo la respuesta es fácil. La fiesta estaba en Estocolmo… o donde está Carlsberg.

El vídeo que encabeza esta entrada es un breve resumen de la experiencia de Pablo Ladoire como Party Manager de Carlsberg España. A este Licenciado en Económicas se le ocurrió la genial idea de presentarse a una campaña orquestrada por Carlsberg durante la pasada primavera para ejercer como party manager de la marca, organizando y supervisando las fiestas que montaran durante los meses de verano. La recompensa bien valia la pena:

  • 6.000€ (2.000 netos/mes durante 3 meses).
  • Tu nevera llena de Carlsberg durante todo un año.
  • Una entrada exclusiva asistir a la gran fiesta Carlsberg del verano.

Quizás algunos de vosotros os topárais con esta original oferta en portales como Infojobs o Laboris, si no lo hicisteis y estáis interesados en participar, siento deciros que llegáis tarde. Este señor, tras superar todas las pruebas y organizar un señor evento, fue declarado ganador de la edición española del concurso y se ha pasado todo el verano montando eventos para Carlsberg en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Salamanca. Y lo que es más importante, a estas alturas lleva ya dos meses bebiendo cerveza gratis con sus compañeros de piso y lo seguirán haciendo durante los próximos 10 meses!

El gran colofón, sin embargo, tuvo lugar el pasado 31 de agosto con una macrofiesta para 10.000 personas en un escenario único como es el Museo Marítimo de la ciudad de Estocolmo, en el corazón de Suecia. Era el retorno de la fiesta “Where’s the party?” a Europa tras un periplo por 22 paises. El encargado de animar el cotarro y poner la banda sonora al evento fue Axel Hedfors, Axwell para los amigos. Algunos lo conocerán por ser el propietario del sello Axtone Records, y otros por haber formado parte, junto a los también DJ’s y productores Steve Angello y Sebastian Ingrosso, del grupo de disc jockeys Swedish House Mafia. Por lo que vemos nuestro amigo Pablo no solo asistió al evento, sino que además tuvo la posibilidad de cenar con el mismísimo Axwell e intercambiar opiniones con el DJ y productor sueco y con el organizador de la fiesta.

A nosotros nos ha dado bastante envidia no poder estar ahí, así que para compensar vamos a ahogar nuestras penas en cerveza. Esto se merece una Carlsberg.