The Dark side of the Moon

En agosto de 1995 apareció en el ‘Journal Gazzette’ de Fort Wayne un misterioso artículo en que se exponía que el album ‘Dark side of the moon’, de Pink Floyd, funcionaba como banda sonora de ‘El mago de Oz’, desde el momento que Judy Garland aparece con ‘Over the rainbow’. Las dos obras se comunican entre sí, sostienen una interrelación increíble, como si ambas se dieran sentido mutuamente, como si se contestaran la una a la otra. Esto se llamó ‘Dark side of the Oz’.

Roger Waters, el lider de Pink Floyd, me contó que la misteriosa comunicación la conoció por un ‘disc-jockey’ de Boston. Roger vió la película, mezclada con los 42 minutos que dura el álbum, y sólo encontraba coincidieran o tuviera sentido encontrar un hilo en ciertos movimientos de Dorothy, cómo hacía un nudo en la soga y caminaba por una valla, por ejemplo. Me recalcó, además, que si pones la televisión sin sonido y programas cualquier música, siempre parece a ratos que hay un hilo extraño. Roger concluyó que jamás el grupo pensó en ‘El mago de Oz’, a pesar de las legiones de creyentes del popular fenómeno. Incluido el esotérico Kevin Coyne , de Flaming Lips, que hizo una versión muy personal de ‘Dark side of the moon’ vinculada a ‘El mago de oz’.

Nick Mason me dijo en los años 90, que, efectivamente, el grupo utilizaba por aquellos días del año 1972 algunas películas como sustento ideológico. Pero ni había entonces cintas de video ni cosa que se le parezca. Todo era visto por proyectores de película.

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