Con el recuerdo todavía en memoria de lo acontecido la pasada semana con el jugador de fútbol Giorgios Katidis, apartado de la selección de su país y su equipo, el AEK Atenas, tras celebrar un gol con el saludo nazi, nos enteramos de otro caso similar, esta vez en un concierto de Dropkick Murphys.

Durante un concierto que estaba ofreciendo en Nueva York, el grupo de ascendencia irlandesa invitó al público a subir al escenario mientras tocaban una versión del ‘T.N.T.’ de AC/DC. En ese momento el cantante y bajista Ken Casey vió como uno de estos miembros del público realizaba un saludo nazi y corrió hacia él, le golpeó en la cara y luego se puso a golpearle con el bajo, desatando un pequeño caos. Medio minuto después el componente del grupo emergió de entre el público con la camiseta arrancada y volvió a subirse al escenario mientras otro de sus compañeros anunciaba por el micro: “Nazis are not fucking welcome at a Dropkick Murphys”.


Esto es un claro ejemplo de lo que viene siendo tolerancia cero. Bien por Dropkick Murphys.