Primavera Club 2012

Esta es una de esas noticias que no gusta dar a nadie, pero que tal y como está el panorama actual tampoco coge a nadie por sorpresa. Parece ser que la próxima e inminente edición del Primavera Club será la última que se celebre en nuestro país, al menos con el actual formato.

La noticia la ha adelantado hoy mismo Gabi Ruiz, responsable del festival, en su blog oficial.

La decisión ha sido tomada tras el cúmulo de desafortunados problemas a los que han tenido que enfrentarse durante la organización de la próxima edición de Barcelona, que se celebra la próxima semana. Estos problemas son varios, empezando por la reciente y descomunal subida del IVA aprobada por el Gobierno y que ya denunció hace unos meses el director del festival barcelonés en las mismas páginas. A ese varapalo que se traduce en un 13% menos de facturación, hay que sumar los imprevistos de la cancelación de la gira de Cat Power, uno de los cabeza de cartel del festival, y el reciente cierre, por parte del Ayuntamiento de Barcelona, de tres de las salas donde se iba a celebrarse la edición catalana.

Esta serie de catastróficas desdichas resulta totalmente opuesta a la extraordinaria experiencia que ha supuesto la nueva edición de Guimarães, lo que ha llevado a la organización a pensar seriamente en repetir ese modelo y, si es posible, recuperar viejas ofertas y llevar el evento a otras ciudades más receptivas y dónde se pueda sin tanta presión. El texto al completo, a continuación.

Las cosas pasan porque pasan. Tan sencillo y simple como eso. Y siempre he pensado que es inútil perder demasiado tiempo lamentando lo inevitable. Si uno fuese pitoniso sería capaz de prever cualquier imprevisto y obrar en consecuencia con anterioridad al suceso, pero como al menos de momento uno carece de ese tipo de poderes se me antoja mucho más sensato esquivar el obstáculo y seguir adelante con mi camino. Que el árbitro te anula un gol legal, pues vas y metes otro; que el médico te prohíbe comer carne, te acostumbras al pescado; que no te queda bien el azul, te vistes de morado…

En resumen, que hay que joderse. La vida es “asín”, como diría aquél, y lo mejor que puedes hacer es concentrarte en lo positivo, que siempre algo hay, por aquello de que “Dios aprieta pero no ahoga”. Como veis, canta a una legua mi herencia católica porque por mucho que lo disfrace no estoy haciendo más que revisitar todo el cuento de la resignación y el valle de lágrimas. Tantos años de catecismo, ángelus y “flores a María” tenían que pasar factura.

No os creáis que no soy consciente de que todo lo escrito no resiste un examen filosófico medianamente serio. Pero a mí me ha servido a modo de entradilla de lo que realmente venía a decir. Que estoy harto de hablar del 21% de IVA, que me aburro denunciando que este país no es serio, que me parece de cobardes estar siempre apelando a la mala suerte, al imprevisto, a la injusticia. Que todo tiene un límite y a partir de ahí hay que aprender a joderse.

Y por eso no os quiero contar lo complicado que se hace montar un Primavera Club cuando quince días antes del evento te cierran tres de las salas previstas, lo difícil que se hace cuadrar un presupuesto cuando a mitad del ejercicio te quedas con un 13% menos de tu facturación o la putada que representa para las ventas finales el perder a medio camino uno de los cabezas de cartel. Hay que joderse, como cualquier hijo de vecino. Has de apretar los dientes y seguir adelante…. pero….

Pero como de todo se aprende, como a nadie le gusta tropezar repetidamente con la dichosa piedra que algún mangui puso en el camino, el Primavera Club tal y como lo conocemos se acaba.

Porque me parece coherente lo que me dijo el otro día un amigo (?). “Lo haces o no, pero deja ya de darme la barrila. Yo pago una entrada para evadirme de mis propias mierdas, no para que me estés todo el santo día jodiendo con las tuyas”.

Más razón que un santo. Y como lo tenemos ya muy claro el año que viene no vamos a repetir los mismos errores que venimos cometiendo en las últimas ediciones. La experiencia en Guimarães ha sido extraordinaria y estamos por repetir ese modelo. Si es posible, recuperaremos viejas ofertas y llevaremos el evento a otras ciudades más receptivas y dónde podamos programar sin la presión de lo extraordinario. Y si no, pues seguiremos con lo nuestro, el Primavera Sound, nuestras giras y otros proyectos que tenemos en mente que quizás encuentren menos obstáculos y nos reporten mejores resultados.

Mientras tanto vamos a disfrutar de esta edición, como si fuese la última, porque probablemente lo será. Todo está ya dispuesto y espero que no nos aceche ningún nuevo sobresalto. Es la hora de la verdad, de que hablen las bandas sobre el escenario. De ver si son los Swans tan fieros como los pintan o de saber si podemos hacer de J el portavoz de una generación. ¿Será tan buena la puesta en escena de Antònia Font como cuentan sus allegados? ¿Habrá algo detrás de las canciones de Ariel Pink, algo más que su pinta de macarra?

Y vosotros, joder, comprad entradas, que aún quedan unas cuantas en Barcelona.

Gabi

Via | Blog Primavera Sound