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Tras echar el cierre el año pasado con 70.000 asistentes menos que los años anteriores, el Festival Internacional de Benicassim se enfrenta a una complicada situación debido a la posible suspensión de pagos anunciada por Vince Power, empresa británica propietaria del festival. La empresa, propiedad del rey británico de conciertos y festivales, arrojó el lunes la toalla después de que su valor en bolsa se haya desplomado de los 10 millones de libras a apenas 310.000 libras en solo tres meses.

Según el diario británico The Guardian, la compañía dejó de cotizar en bolsa este pasado viernes, teniéndose que enfrentar como consecuencia a un lunes negro. Como consecuencia la empresa ha anunciado que no puede hacer frente a los pagos pendientes y todo parece indicar que en los próximos días se anunciará el concurso de acreedores, con todo lo que ello puede suponer para el conocido FIB de Benicassim. Por lo tanto, y a pesar de que la edición de 2013 ya tiene fechas e incluso sus abonos están ya a la venta, su celebración podría estar en peligro.

La complicada y compleja situación económica por la que atraviesan los países europeos y el florecimiento de un gran número de festivales, muchos de ellos gratuitos y de calidad, se suman a los problemas propios de un festival que en los últimos años ha pasado a depender demasiado del público británico y ha optado por una apuesta cultural algo diferente a la que le llevó a lo más alto a principios de la década pasada, con los hermanos Morán al frente. Desde entonces, y a pesar de las dudas iniciales, el festival había conseguido incluso alcanzar hace tan solo dos años su máxima afluencia, logrando en 2010 y 2011 que 200.000 personas pasaran por su recinto de Castellón. El bajón del público nacional, sin embargo, parece explicar las cifras de 2012. De nada han servido iniciativas como el pago a plazos de unos abonos que alcanzan ya, igual que en otros festivales, precios realmente desorbitados.

La Dipuación de Castellón ha manifestado ya su total apoyo al Festival, una de las joyas de la corona para el sector hostelero de la zona, y según informa el diario El Mundo, en el Ayuntamiento de Benicàssim existe una profunda preocupación por no disponer de información de primera mano y por por la cancelación de una reunión prevista para este miércoles con los representantes de Vince Power en España. Otras fuentes, sin embargo, aseguran que el festival de la costa levantina sigue siendo rentable y no corre peligro, en contrapartida a otros festivales de la empresa Music Festivals Group como su homólogo inglés The Hop Farm o el recién creado Costa de Fuego, que no correrían la misma suerte.

Actualización (26/09/2012):

Fuentes de Maraworld, empresa organizadora del Festival de Benicassim y perteneciente a Vince Power, han confirmado a EFE que el concurso de acreedores de la empresa británica no entraña ningún peligro para la celebración de los festivales FIB y Costa de Fuego.

Desde Maraworld señalan que las ventas del FIB de 2012 han sido “normales” y no se han registrado pérdidas. Por el contrario, el Costa de Fuego, que se celebró por primera vez el pasado verano en Benicàssim dedicado al rock duro y la música “heavy”, sí registró pérdidas, pero con ellas ya contaba la empresa organizadora al tratarse de su primera edición.