Si alguna vez has estudiado matemáticas, seguramente sepas lo que es el número áureo (φ). En caso contrario, y resumiendo brevemente, se trata de un número irracional descubierto en la antigüedad y que posee propiedades muy interesantes. Tiene una relación directa con la Sucesión de Fibonacci, y sus primeros dígitos son 1.61803398874989484820458683436563811772…

Su cálculo surge de la división en dos de un segmento guardando las siguientes proporciones: La longitud total a+b es al segmento más largo a como a es al segmento más corto b.

Esta proporción puede encontrarse a menudo en muchos elementos de la naturaleza tales como caracolas, girasoles, ramas o incluso en las nervaduras de las hojas de algunos árboles. De hecho, si queréis profundizar o entender un poco más sobre este tema, os recomendamos visualizar este pequeño corto de apenas 3 minutos de duración de Cristobal Vila y su correspondiente explicación sobre la teoría.

Durante mucho tiempo la proporción del número áureo ha estado presente también en disciplinas como el arte o la arquitectura. El músico Michael John Blake, que ya hizo lo mismo con el número pi, ha querido mostrar recientemente su belleza musical a partir de la siguiente fórmula (la melodía surge directamente de los 39 primeros dígitos de φ):

1 = C
2 = D
3 = E
4 = F
5 = G
6 = A
7 = B
8 = C octava
9 = D octava
0 = silencio

El resultado, en el vídeo que encabeza la entrada.

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