Sonido

Hace ya casi un año, os hablamos en estas páginas de lo que se conoce como la guerra del volúmen. En un magnífico artículo, José A. Medina explicaba desde el punto de vista técnico, la tendencia en la industria musical de subir el volumen de las grabaciones para hacer el producto que venden mas llamativo por parte de grupos y discográficas. Ayer, Reuters se hacía eco, en un artículo de Chris Wickham, de un estudio realizado por científicos españoles que viene a confirmar y demostrar esa mala práctica.

Noticias reconfortantes para mayores de 35 años, científicos han descubierto que la música pop actual suena demasiado alta y prácticamente igual.

Los investigadores españoles han basado sus investigaciones en un enorme archivo de 300Gb conocido como Million Song Dataset (la base de datos del millón de canciones) que contiene información con el audio y las letras de un millón de canciones pop compuestas entre 1955 y 2010.

Un equipo liderado por el especialista en Inteligencia Artificial Joan Serra del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, estudió y analizó, a través complejos algoritmos, la música realizada en los últimos 50 años, descubriendo que la música pop se ha vuelto mucho más sosa en lo que a melodías y estructura se refiere y al mismo tiempo se ha visto incrementado su volumen de audio.

“Hemos encontrado evidencias de una progresiva homogeneización del discurso musical. En particular, hemos obtenido indicadores numéricos de que la diversidad de transiciones entre combinaciones de notas, acordes y melodías, ha disminuido considerablemente los últimos 50 años.”, afirma Serra.

El equipo también descubrió que la auto-denominada paleta de timbre se ha vuelto mucho más pobre. La misma nota reproducida al mismo volúmen en un piano y una guitarra debería tener un timbre diferente, sin embargo los investigadores han descubierto que el pop moderno tiene una variedad muy limitada de sonidos.

El estruendo o estrépito intrínseco es el volúmen que se le da a una canción cuando se graba, algo que puede hacer que la canción suene más alta que otras incluso al reproducirlas al mismo volúmen en un amplificador.

La industria musical ha sido acusada durante mucho tiempo de reforzar el volumen al que las canciones son grabadas en lo que se conoce como “la guerra del volúmen”, pero Serra dice que es la primera vez que ha sido comprobado adecuadamente usando una enorme base de datos.

El estudio, que ha sido portada en la edición digital de la prestigiosa revista Nature, supone una útil receta para músicos en sequía creativa.

Temas antiguos regrabados con volúmen reforzados, progresiones sencillas de acordes y diferentes instrumentos pueden sonar como si fueran nuevos o modernos. Los Rolling Stones, en su 50 aniversario, deberían tomar nota.