Berlin Skyline

Bailar al ritmo de la música tecno entre la sudorosa multitud de uno de los espacios post-industriales de Berlín es uno de los rituales de la capital alemana. Cada fin de semana, miles de turistas y locales se dan cita en algún legendario como BerghainWeekend or Watergate para salir de fiesta hasta la madrugada.

Esta modalidad de clubbing hedonista podrían, sin embargo, tener los días contados. Los clubes de la ciudad afirman enfrentarse a la desaparición si el nuevo impuesto a modo de compensación de derechos de autor que pretende aprobar el Gobierno alemán sale adelante.

Gema, la agencia de representación de artistas más poderosa de alemania con cerca de 65.000 artistas, está cambiando la estructura de las tarifas que venía cobrando hasta ahora para las actuaciones y la música grabada. A partir del 1 de enero de 2013, la Agencia establecerá un sistema de cuota que se basa en un porcentaje de los precios de las entradas y el tamaño de las salas, con un recargo del 50% para eventos que duran más de cinco horas y un aumento similar pasadas otras tres horas.

La agencia afirma que el 60% de los establecimientos no verán sus pagos incrementados en absoluto, e incluso algunos pagarían mucho menos. También sostiene que la mayoría de los clubes deberían ser capaces de permitirse el lujo de pagar el 10% del precio de sus entradas.

Muchos clubes que a menudo abren durante más de 10 horas, dicen que se enfrentan a pagos anuales que son de cinco a diez veces la factura que pagan actualmente.

La Club Commission,  que representa a la industria nocturna de ocio de Berlín, dice que un club de tamaño medio que ahora paga 28.000€ al año se enfrentaría a una factura de 180.000€. “Los clubes temen por su existencia”, dijo Lutz Leichsenring, portavoz de la asociación de clubs. Una campaña contra el movimiento de Gema ha recogido ya más de 200.000 firmas y 5.000 personas se manifestaron el pasado 25 de junio en una fiesta veraniega frente a la agencia de representación. El 30 de junio, más de 2.000 clubes de toda Alemania detuvieron sus cabinas durante cinco minutos para demostrar su oposición a esta modificación de las tasas por derechos de autor.

La oficina de patentes alemana está evaluando la legalidad de la nueva estructura de tarifas, pero se espera que su decisión se demore por lo menos un año, un periodo que puede ser letal para muchos clubes.

Berghain, que ha sido albergado eventos que se han dilatado más de 48 horas y se enfrenta a un aumento del 1.400% en sus tarifas, dijo que su evento de fin de año sería el último. El responsable de Watergate, Steffen Hacks, que se enfrentaría a una factura de 200.000€ por los 10.000€ que paga actualmente, dice que él también se verá obligado a cerrar. “¿Cómo se supone que vamos a operar como empresario libres bajo este tipo de condiciones?” , dijo al diario Die Tageszeitung.

Si los clubes comienzan a desaparecer, la economía de Berlín es propensa a sufrir esas pérdidas. Más de 10.000 personas visitan la ciudad cada fin de semana y el 35% de los turistas citan la vida nocturna de Berlín como uno de sus grandes atractivos.

“Es peligroso no sólo para los clubes sino para el conjunto del turismo, hoteles, taxis, y quien tenga algo que ver con la industria de la fiesta”, dijo Ingo Damm, quién dirige sesiones de música trance en el KitKat Club. “Definitivamente es un desastre para Berlín”.

Artículo original | The Guardian
Traducción por Miguel Angel Herrero para Paranoid Androids.