MegaBox

El 19 de enero de 2012, el FBI provocó el cierre del portal de alojamiento de archivos Megaupload, arrestando a siete personas en Estados Unidos y a cuatro de sus directivos en Nueva Zelanda, entre ellos el fundador, Kim Schmitz, más conocido como Kit Dotcom, que se enfrenta a una pena de hasta 50 años de carcel.

El cierre causó un importante revuelo en internet debido a las formas, una polémica que lleva mucho tiempo coleando. Para empezar, el multimillonario Kim Dotcom vio como el juez embargaba todas sus lujosas propiedades debido a un procedimiento judicial que nunca debería de haber sido aprobado. Así lo determinó en marzo el propio juez, que ordenó devolver dichos bienes a su propietario. El procedimiento judicial tenía múltiples errores de forma, y no debería de haber seguido adelante, aunque finalmente lo hiciera debido a intereses, presiones y amenazas por parte del FBI y los gigantes de la industria discográfica.

Estos intereses empresariales se confirmaron más tarde con la filtración de una carta de la MPAA haciendo públicas sus intenciones de investigar y demandar a los 65 millones de usuarios de Megaupload que según ellos cometieron infracciones de derechos de autor. Usuarios que por cierto, todavía no han podido recuperar los archivos personales que alojaban en el servicio de hosting, y entre los que podría encontrarse el mismísimo ejército de los Estados Unidos, que según Kit Dotcom habría subido hasta 95.000 Gb de datos a la plataforma.

Para añadir más leña al fuego, el prestigioso sitio de información tecnológica TechCrunch descubrió que la precipitada y polémica redada se produjo casualmente cuando Kit Dotcom tenía pensado lanzar MegaBox, un nuevo proyecto que prometía cambiar radicalmente el negocio de la producción y comercialización de música y películas a nivel global. Con más de 180 millones de usuarios registrados y con el 4% de todo el tráfico de Internet, el nuevo servicio pretendía pagar a los artistas la friolera del 90% de las ganancias generadas a partir de sus propios discos y canciones, relegando a un segundo plano a la Asociación de Industria Discográfica de Estados Unidos y a las compañías discográficas. El prometedor servicio había sido testeado ya con cerca de un millón de usuarios, demostrando que funcionaba perfectamente, y preveía gestionar 450 millones de instalaciones de su servicio Megakey para el año 2015 produciendo más de cinco millones de impresiones de anuncios por día. También se ha sabido que Megaupload tenía acuerdos firmados con 7digital, Gracenote, Rovi y Amazon entre otros sitios relacionados con la música, además de con artistas de la talla de Alicia Keys, Puff Daddy, Will.I.Am, Snoop Dogg, Estelle, Chris Brown o Kanye West. Algunos de ellos, incluso, intervinieron en un vídeo de apoyo a Megaupload a la plataforma.

Mucho ha llovido desde entonces. Se ha conocido que la operación de cierre de Megaupload ha costado a Nueva Zelanda más de un millón de dólares. Solo la factura de los 13 abogados del Estado, incluido el procurador general, que defienden la petición de extradición de Estados Unidos, asciende a 914.144 dólares (698.940€). Además, curiosamente, las autoridades del país aseguran que las imágenes del vídeo de la redada policial que tuvo lugar en la casa de Kim Dotcom, clave para su defensa, han desaparecido “misteriosamente”. Por otro lado, el juez encargado del proceso, ha decladado al FBI que teme que el caso nunca llegue a juicio. Todo por un error en el papeleo de las autoridades de Nueva Zelanda que se hizo con la propiedad y autoría del caso Dotcom sin realizar ni brindarle la debida notificación. Y para acabar de rematar la faena, mientras el FBI les dice a los usuarios de Megaupload que vayan olvidándose de recuperar sus archivos, el juez ordena al propio FBI realizar una copia de los 150TB de datos confiscados a su propietario y devolvérselos para que pueda construir su defensa de forma adecuada, algo a lo que se niega y pone trabas el servicio de inteligencia. En definitiva, todo un berenjenal que resume muy bien Enrique Dans en este estupendo artículo: Megaupload, tres meses después… ¿qué?

Paralelamente a todo este escándalo, Kim Dotcom no solo ha conseguido la libertad condicional, sino que, además, el juez le ha permitido volver a conectarse a internet. En su recién estrenada nueva cuenta de Twitter, Kit Dotcom ha arremetido contra los gigantes de la industria discográfica, insinuando que revelará información sobre el tráfico de influencias entre el gobierno de los EEUU y los lobbies pro-copyright del país.

Lo primero que ha hecho, sin embargo, ha sido retomar el interesantísimo y prometedor proyecto de MegaBox. Ha vuelto a reafirmarse en su intención de independizar a los artistas de las discográficas. Como ya hemos mencionado antes, la nueva plataforma otorgará a los autores el 90% de las ganancias que genere la venta de sus trabajos, pero también les ofrecerá la posibilidad de permitir la descarga gratuita y seguir obteniendo ingresos mediante MegaKey, un sistema que permitirá gestionar las compras en la tienda de música integrada en la plataforma. El servicio pretende competir directamente con iTunes y Google Music, permitiendo al usuario subir su propia música y poderla escuchar desde cualquier dispositivo con un navegador y acceso a Internet.