El prestigioso tabloide británico The Guardian ha dedicado varios artículos interesantes a la música de nuestro país dentro de su sección Sonidos de Europa, donde ya habían hecho lo propio con Francia, Polonia y Holanda. En Paranoid Androids nos hemos animado a traducirlos al castellano, y aquí os dejamos el primero de ellos, redactado por el periodista Andrew Khan.

La historia del pop español en diez canciones

La Mala Rodriguez

Siguiendo la pista de las guías de pop francéspolaco y holandés, nuestra exploración de los sonidos de siete países europeos continua con España. Aquí está todo lo que necesitas saber sobre ‘Y Viva España’, además de la canción que inspiró un clásico indie como Pulp, y el techno español post-punk. Mañana más.

España no es la única antigua potencia colonial en haber sido meticulosamente eclipsada por sus antiguos miembros, pero en lo que al pop se refiere, la escala de la dominación de América Latina en las listas de ventas de lenguaje español supera incluso la de Estados Unidos sobre Gran Bretaña.

Salvo excepciones aisladas, como la del residente en Miami Enrique Iglesias, España ha producido unas pocas estrellas internacionales para competir con Shakira y Don Omar desde los días de Iglesias padre.

El hecho de que para los cantantes españoles haya supuesto difícil encontrar el éxito fuera de sus fronteras, no debería ser interpretado como que el país haya creado poco atractivo para un público más amplio, sencillamente que hay más material para el resto de nosotros para ponerse al día de forma retrospectiva.

La historia de los éxitos españoles va de la mano con la política del país. Necesariamente inofensiva y conformista durante los largos años de la dictadura fascista, el lanzamiento de la creatividad deprimida al final de los años 70s y principio de los 80s dotó al país de una escena casi tan emocionante que las más aclamadas new wave británica o neue Deutsche welle alemana. Impredecible y extravagante hasta día de hoy, hay muchísimo pop español más allá de La Macarena. Aquí hay 10 clips clásicos.

Raphael – Amo (1966)

Sus baladas lastimeras podrían haber allanado el camino al noventa por ciento de la música más aburrida que España haya producido durante los siguientes 50 años, pero Raphael merece ser recordado por ser el precursor de futuros cantantes de la fórmula de la repetición como Julio Iglesias y Alejandro Sanz. Canciones como ‘Amo’ de 1966, en la que su trémula voz suena emparejada unos subéstimados órgano y guitarra, dota al folk clásico de una frescura que rara vez sus imitadores han llegado a igualar.

Marisol – Corazón Contento (1968)

Cantante, bailarina y estrella de cine desde que tenía 11 años, pocos interpretes capturaron el excelente estado de ánimo que el gobierno de Franco intentaba de imponer en la nación de forma desesperada como Pepa ‘Marisol‘ Flores.

Enmarcada dentro del estilo ye-ye que España había importado de Francia, el pavoneo de ‘Corazón Contento’ contiene suficiente alegría sin límites para competir con cualquier cosa que los vecinos del otro lado de los Pirineos estuvieran produciendo en ese momento. Marisol, socialista de nacimiento, despreció a Franco hasta el punto de donar todos los premios que recibió del dictador al Partido Comunista de España, para sacarlos a subasta.

Jeanette – Porque Te Vas (1974)

Mientras los británicos dejaban influenciar sus canciones con atavíos españoles, como ‘Una Paloma Blanca’ de George Baker o ‘Y Viva España’ de Sylvia, a lo largo de los 70s, algunos temas grabados por artista españoles cosechaban escaso éxito. Quizás uno de los mayores y mejores hits europeos que se perdió el Reino Unido fue ‘Porqué Te Vas’ de la cantante Jeanette, nacida en Londres. Una obra de arte downbeat fácil de escuchar, cuya mezcla de letras fatalistas y trompetas incongruentemente alegres funcionan como una aproximación Ibérica a la bonita desolación de The Carpenters y prueba una vez más que a menudo hay más emoción en el ridiculizado género pop que en otros géneros mucho más de moda.

Alaska y los Pegamoides – Horror en el Hipermercado (1979)

El cambio de rumbo más importante en la historia del pop moderno español no fue un concierto, ni tampoco el lanzamiento de ningún álbum, fue el fallecimiento del General Franco. Liberadas del peso de la censura del Estado, las bandas de la movida madrileña que emergieron en ese momento no tardaron en salirse de los cauces establecidos. Ayudando a establecer la base para una escena musical que sigue siendo considerada una de las más fuertes y fantásticas de Europa, Alaska y los Pegamoides mezclaron punk, disco y referencias al cine de terror con un efecto sorprendente. La cantante Alaska siguió su carrera al frente de multitud de proyectos, incluyendo los maravillosos Fangoria.

Mecano – Me Colé en una Fiesta (1982)

Para principios de los 80s, los extremos más abrasivos de la movida madrileña habían empezado a suavizarse por la integración de fuertes influencias del electro-pop, del Italo disco y otras más románticas. Nadie cosechó más éxito con en esta nueva dirección que los excelentes Mecano, todavía el grupo más grande que España haya producido nunca. Su debut homónimo, que incluyó la brillante ‘Me Colé en una Fiesta’, puede haber carecido de la extravagancia de sus contemporáneos, pero la compensa con algunos de los más grandes sintonizadores pop con los que Europa ha sido bendecida nunca. Junto a la legión de grupos españoles y latino-americanos a los que han influenciado, podemos encontrar a Pulp, cuyo Common People alberga más de un parecido a Los Amantes de 1988.

La Unión – Hombre Lobo en Paris (1984)

Mientras la mitad de los grupos que surgieron de la movida abrazaban el pop electrónico, una segunda rama adoptó el new wave con el mismo fervor. Puede que España llegara al punk algo tarde, pero grupos como La Unión, Danza Invisible y Radio Futura confirman que participó de lleno en la escena angular post-punk que se esparció por todo el continente. Una de las canciones más memorables del momento fue ‘Hombre Lobo en Paris’ de La Unión, tenía una gracia arrolladora que habría hecho sentirse orgullosos a los mismísimos Echo and the Bunnymen. Hoy en día, la cultura indie de España se mantiene como una de las más fuertes de Europa.

Miguel Bosé– Salamandra (1986)

Hijo de un conocido torero, Miguel Bosé aportó el control propio del toreo a las canciones pop dramáticas que eran suficientemente clásicas como para apelar a la vieja guardia, pero tenían suficiente mordiente como para llegar al público más joven. Aunque el artista empezó la década como una estrella pop de salsa, para mediados de los 80s se encontraba fusionando la dinámica música de los sintetizadores con el estilo de las baladas españolas más lentas y tradicionales, todo ello con una seriedad inconfundible. ‘Salamandra’, que recuerda al mismísimo Bryan Ferry o al magnífico francés Étienne Daho, resiste como uno de los mejores sencillos de la época.

Chimo Bayo – Asi me gusta a mi (1991)

Para un país que hospeda la locura veraniega que supone la temporada de clubs de Ibiza, España ha producido sorprendentemente pocos productores estrella. Aunque, siempre ha habido más música en los comerciales nacionales que DJ Sammy reanimando cadáveres de dudosas power ballads de los 80s. Un vibrante himno tecno con influencias del new beat belga, el brillante ‘Asi me gusta a mi’ de Chimo Bayo, monopolizó las listas de éxitos desde Grecia a Japón en 1991 y todavía conserva la consideración de culto que ha llevado a Soulwax a remezclar la canción en los sets que ha ofrecido en el Festival Sónar de Barcelona.

La Casa Azul – Superguay (2004)

A excepción los sospechosos habituales de Gran Bretaña y Suecia, nadie en Europa ha producido más jangle-pop repiti que España en los últimos años, ya sea como reacción a una cultura dominante de machismo o simplemente el resultado de una hornada liquidaciones en lotes de discos de Belle and Sebastian en Madrid a finales de los 90’s. Aunque poco en la música tiene el potencial de ser tan irritante como agradable, es imposible sentir en el encanto de ‘Superguay’ de La Casa Azul algo que no sea totalmente entrañable.

Mala Rodriguez – Nanai (2007)

En primera línea de la dura competición entre estrellas de Puerto Rico a México, muchos raperos españoles han luchado por dejar huella domésticamente, pero no globalmente. En las manos de Mala Rodríguez ha recaído la responsabilidad de portar la antorcha del viejo país. Recogiendo Grammys latinos y colaborando con Nelly Furtado y Romeo Santos, La Mala podría ser la estrella de pop femenina española más internacional de la última década. Su combinación accesibilidad y estrepitosidad en ‘Nanai’ hace fácil ver porqué cuenta con ese reconocimiento nacional e internacional.

Artículo original | The Guardian