Morrisey

El pasado domingo, durante un concierto que estaba ofreciendo en la capital de Polonia, al otrora cantante de The Smiths se le ocurrió soltar una de esas joyas a las que ya nos empieza a tener acostumbrados. El de Manchester, vegetariano confeso, afirmó que las recientes y desafortunadas acciones del terrorista de ultraderecha Anders Breivik no eran nada si las comparábamos con las acciones de las cadenas de restaurantes McDonald’s o Kentucky Fried Chicken.

Vivimos en un mundo de asesinos, como nos han mostrado los recientes eventos en Noruega, con 97 muertos. Sin embargo, eso no es nada si lo comparamos con lo que sucede a diario en McDonald’s y Kentucky Fried Shit.

Unos días después, un representante del cantante salió al paso informando que Morrissey había decidido no comentar nada más al respecto, ya que consideraba que la frase hablaba por si misma.

Esta es su penúltima atrocidad, después de haber sido recientemente atacado por un perro, hacer cambiar el catering de un festival por comida vegetariana, comparar a la reina de Inglaterra con Gaddafi y Mubarak o calificar a los chinos de subespecie por su trato trato hacia los animales. ¿Empieza Morrissey a perder el juicio?
Algunos dan por hecho que eso sucedió hace tiempo
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