The National - Primavera Sound 2011 - Viernes - 04
Foto: Scanner.fm

Aunque nuestra intención inicial fuera intentar llegar a tiempo al Auditori para el segundo concierto de Sufjan Stevens, decidimos no correr el riesgo de quedarnos fuera compuestos y sin entrada. A posteriori parece ser que no hubo problemas para acceder al concierto, pero coincidiréis conmigo que esto se debe al hecho de que por falta de información, muchos ni siquiera lo intentamos. Así las cosas, llegamos al recinto poco antes de que el señor M.Ward empezara su actuación. Iluso de mi que esperaba un concierto de folk bastante tranquilo. El señor Matthew dejó de lado su faceta más tranquila de She & Him y nos dió un recital de puro y auténtico rock’n‘roll, de ese al que no nos tiene acostumbrados ni en sus discso como solista. Difícil era que la cintura y los hombros no se nos fueran solos a los allí presentes. Mucho talento, tanto por parte del cantante como por parte de la banda que lo acompañaba. Lástima que quizás fuera un poquito pronto y el escenario todavía estuviera poco repleto. Una pena también el solape con James Blake, uno de esos que duele haberse perdido.

Rápidamente tuvo lugar hacia el sur del recinto una de las migraciones más grandes que recuerde el festival, eran casi las 21.15h y The National iban a tocar en un escenario Llevant repleto hasta la bandera. Quizás el concierto tuvo bastantes altibajos o cambio de ritmo provocados por su homogéneo repertorio, pero nadie puede negar que la voz de Matt Berninger suena maravillosamente expléndida. Además, no todos los días se puede ver juntos en es escenario a los norteamericanos junto a Sufjan Stevens, que ya les echó un cable grabando ‘Hight Violet’ (2010) en el estudio. La pega, además de la masificación de ese concierto, las rachas de viento que distorsionaban un poco el sonido del segundo escenario del festival. Poquito antes del final, y con la intención de evitar el enorme tapón que podía originarse al finalizar el concierto, emprendimos rumbo al escenario Pitchfork para llegar justitos al último tema de Ariel Pink’s Haunted Graffiti.


A Belle & Sebastian decidimos verlo en la distancia, teniendo en cuenta los dos conciertos que se nos venían después encima. Empezaron muy light, con un volumen especialmente bajo, y siguieron muy light también, con un volumen que afortunadamente subieron un poco justo antes del ecuador del concierto. No son santo de mi devoción, ni creo que sea un grupo del que pueda esperarse mucho en un festival, especialmente a esas horas en el que el cuerpo pide algo más, pero ¿como sonarían en el Auditori interpretando una selección de temas de sus primeros EP’s a primera hora de la tarde? Ahí lo dejo.

Entonces vino otro de esos momentazos que año tras año nos depara el Primavera Sound, y lo de año tras año lo digo al pie de la letra, ya que esta, si no me equivoco, esta debe haber sido ya su cuarta edición consecutiva. Como algunos habréis imaginado hablo de Shellac. Como siempre, el trío formado por Steve Albini, Bob Weston y Todd Trainer nos ofreció un concierto sin tregua, un recital de bajo, guitarra y batería solo interrumpido por sus bromas, su buen humor y el saber estar que los de Chicago tienen encima del escenario. Rock y hardcore a partes iguales para justificar lo que ya se ha convertido en cita obligada desde las primeras filas del escenario ATP un año tras otro. Éxito asegurado.

Pulp - Primavera Sound 2011 - Viernes
Foto: Scanner.fm

Era el turno para el plato fuerte de la jornada, y por supuesto del festival, era el momento para el retorno de Pulp al San Miguel Primavera Sound. Se cerraba el círculo. No cabía un alma en el recinto y Jarvis Cocker apuntaba maneras desde el primer minuto. Es muy probable que la vuelta de los británicos se deba única y exclusivamente a causas económicas, para que engañarnos, y también es comprensible, como dicen algunos, que los de Sheffield se asemejen más a Jarvis Cocker cantando canciones de Pulp que a la propia banda en si, sin embargo, no podréis negarme que escuchar en directo canciones como ‘This is hardcore,’ o verles interpretar casi integramente su ‘Different Class’ (1995) es cuanto menos un privilegio. Mención especial para el momentazo con mayúsculas que supuso ‘Common People‘, con especial dedicatoria a los ciudadanos de Barcelona que esa misma mañana habían sido tratados a palos de manera brutal por los Mossos d’Esquadra cuando trataron de desalojarles de la Plaça Catalunya (Felip Puig dimisión). Poco antes el señor Jarvis había subido al escenario a un chico para que le pidiera matrimonio a su pareja.

En medio de este circo hicimos una rápida incursión para disfrutar de otra de esas rarezas que solo puedes disfrutar en un festival como este, la del productor de dubstep Kode9 en una sesión exclusiva de temas de Burial: Kode9 Burial Set. Decir que fue poco más que increíble es quedarse corto. Hipnótico, cautivador, electrizante. Uno de los mejores sets que pasaron por el Pitchfork, sin ninguna duda. Lástima que fuera maltratado de esta manera colocándolo a la misma hora que Pulp.

Antes de cruzar el recinto para dirigirnos al escenario Llevant pudimos disfrutar también del inicio de la actuación de Jamie XX, otra de las grandes sorpresas del festival. Cuando me enteré de que Jamie Smith, batería de The XX, se aventuraba en un proyecto en solitario, en la vida me habría imaginado que el mismo estuviera relacionado con la electrónica y el dubstep. Fue una sesión impresionante, digna del mejor festival de música electrónica y la altura de los mejores artistas del género y un proyecto muy a tener en cuenta en un futuro a corto plazo: saca disco este mismo año.

Con esto nos fuimos a Simian Mobile Disco, lástima que no llegáramos a tiempo debido al cambio de horario de última hora. Afortunadamente Carte Blanche nos ayudó a resarcirnos. Los dos músicos de Ed Banger, DJ Mehdi y Riton, nos hicieron partícipes de la que mejor sesión de música electrónica de esta edición del festival. No había nadie en el escenario Llevant que aguantara de pie sin poder bailar al ritmo de temas como ‘Gare du nord‘. Sin duda el mejor cierre posible a una jornada en la que pudimos olvidarnos de las colas y disfrutar de la música, que de eso es de lo que se trata.