We Are Scientists en el Jack Daniel's Music Day
Foto: Alterna2

Lo más lógico es que hoy hiciéramos una crónica de los conciertos del Jack Daniel’s Music Day, contando lo estupendos que estuvieron todos los grupos, sin embargo eso ya lo han hecho, por ejemplo, nuestros amigos de Binaural y Underscore o la gente de Mondo Sonoro. Nosotros vamos a contar el otro lado del Jack Daniel’s Music Day, el de la gente que no tenía acceso a los lujos de la zona VIP, la gente que pagó religiosamente su entrada y tuvo que sufrir las calamidades de una pésima organización y previsión. Advierto que después de esto no creo que nos den acreditación el año que viene.

Mi primera queja va dirigida al precio de las entradas, y no precisamente porque me parecieran caras, pues los 18€ de la entrada están más que justificados con grupos como Nada Surf, We are Sciencists, I am Kloot y por supuesto el conjunto de artistas que pasaron por ambos escenarios. Si además con la entrada te regalan una consumición y una pequeña tapa y le sumamos su interesante ubicación al aire libre, tenemos todo lo necesario para una noche fabulosa. La parte indignante viene cuando la gente que ha pagado los 18€ reglamentarios se encuentra durante las dos semanas previas al festival con ofertas de Atrápalo, LetBonus, Offerum y similares en las que las mismas entradas se estaban vendiendo por un precio de 8€.

El segundo problema te lo encuentras cuando llegas al recinto y divisas la enorme cola y sufres en tus propias carnes los más de 45 minutos que algunos tuvieron que esperar para hacerse con una entrada que ya habían pagado y comprado por internet. Personalmente tuve la suerte de entrar con unas invitaciones que pude recoger en otra taquilla, no así algunos de mis acompañantes que, obviamente, no llegaron a tiempo para los conciertos que tenían previstos.

Llegamos a la barra por primera vez, la enorme cola en la única caseta de tickets nos hace dejar para más tarde el canje de tickets y dirigirnos a pedir la consumición de la entrada. Yo entiendo que el evento esté patrocinado por Jack Daniel’s, y se agradece que en la barra haya primeras marcas como Southern Comfort, pero que solo tengan whisky, vodka o tequila me parece un fallo garrafal. También es de loar que puedas pedirte un cocktail, sin embargo esta posibilidad cae en saco roto cuando solo hay dos barras y en cada una solo un camarero de cada veinte se encarga de prepararlos.

Mientras tanto, en lo que al tema musical se refiere, algunos grupos como los mismísimos Arizona Baby se intentaban hacer oír en el escenario pequeño, donde apenas se escuchaba a los grupos debido a la proximidad del escenario principal. Y si no que le pregunten a Nadiuska, el grupo ganador del concurso Jack Daniel’s Backstage cuyo nombre ni tan solo aparecía en los horarios del festival (muchos pensaron que se llamaban simple y llanamente ‘Backstage’).

Lo peor estaba por llegar, mientras en la zona VIP la gente disfrutaba de todo tipo de lujos como barra libre sin cola, todo tipo de bebida (por supuesto allí no se acabó la coca-cola), constante comida gratis de todo tipo, zona chill-out o unos baños de lujo, en el recinto principal las barras se quedaban sin coca-cola a las 00.00h de la noche, con nada más y nada menos que más de cinco horas de festival por delante. Durante una hora la gente de las barras no paraba de repetir que estaban a punto de traer más bebida, sin embargo la paciencia de la gente tiene un límite y no fueron pocos los que acudieron a la caseta de tickets para que les devolvieran el dinero de la bebida y canjear de vuelta los Jack’s, moneda oficial del festival. Comprensible, no a todos nos gusta tomar combinados con zumo de manzana.

Por supuesto no todo fue negativo. El recinto era amplio y en ningún momento se antojó pequeño, a pesar de que había ‘sold out’. La gente que allí trabajaba era bastante amable y las colas en los baños no eran excesivas (eso si te aventurabas a entrar dentro del Estadio Olímpico y descubrías que había más baños a parte de los cuatro de fuera, donde las colas eran de traca). Los grupos lo dieron todo y el ambiente fue magnífico en todo momento.

La conclusión es que hubo dos festivales bien diferentes, uno para la gente que entró gratis y pudo disfrutar de los lujos de la zona VIP donde no faltó de nada. Casualmente se trata de la gente que trabaja en la prensa y los medios de comunicación, la mejor forma de asegurarse que al día siguiente el nombre de Jack Daniel’s salga bien parado y en mayúsculas en todos y cada uno de los blogs del sector. El otro fue el de la gente de a pie, esos que se dejaron sus ahorros en una entrada y en las posteriores consumiciones y se encontraron con todos los problemas anteriores. Los mismos que tuvieron que esperar 1h para entrar, que se perdieron a los primeros grupos que querían ver y que luego tuvieron que sufrir más colas e inconvenientes para disfrutar de aquello por lo que habían pagado. Desde aquí deseo de corazón que el año que viene volvamos a poder disfrutar de un Jack Daniel’s Music Day, su voluntad y empeño por hacer un buen evento bien lo merecen, pero creo sinceramente que tienen todavía mucho que mejorar. Suerte.