Miedo a la música. Ilustraciones: Tara Sinn.

Melofobia: Miedo irracional o aversión hacia la música. También conocida como musicofobia.

Síntomas: Aumento de la frecuencia cardiaca, sudoración excesiva, temblor o estremecimiento, dificultad para respirar, sensación de atragantamiento, dolor o molestias en el tórax, malestar estomacal, sensación de mareo o desmayo, temor a perder el control o enloquecer, temor a morir, aturdimiento, escalofríos o calores súbitos.

Tratamiento: Terapia.

¿Conoces a alguien que diga que no le gusta la música? ¿Alguien que no tenga ni un sólo CD ni un iPod? ¿Que siempre apague la radio? ¿Que, al ser preguntado sobre el particular, se encoja de hombros y diga que sencillamente no entiende la música? Nunca entendiste del todo a ese tío raro, ¿verdad?

La extraña inapetencia musical de tu amigo podría ser resultado de la melofobia (miedo a la música), un trastorno neurofisiológico poco conocido pero muy real. Las personas con melofobia tienen ciertas características físicas que las hacen inusualmente sensibles a los cambios repentinos de tono y timbre, y la música, mira tú por dónde, es una de las formas más concentradas de este tipo de estímulos. Y además está en todas partes. ¡Aterrador! Pero hay algo aún más aterrador que la melofobia: la epilepsia musicogénica, trastorno en el que la música puede provocar intensas crisis convulsivas.

Así empieza el interesante artículo sobre la aversión a la música que acaban de publicar los chicos de la revista Vice y que incluyen tres interesantes entrevistas realizadas por Mark Allen a la doctora Marsha Johnson, audióloga y directora de una clínica que trata a personas con este tipo de trastornos, a John Loudenback, un ingeniero de sonido en tratamiento por melofobia, y Julie Hope, una mujer que ha sufrido toda su vida de epilepsia musicogénica. No os lo perdais:

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