En The Root publicaron a principios de mes un interesante artículo titulado ‘The Music Industry’s Funny Money‘ y firmado por Cord Jefferson. En él se analiza a donde va a parar todo el dinero generado por la industria de la música, detallando que porcentaje llega al propio músico y cuanto dinero se queda de camino en manos de otros intermediarios. Si pensabas que dedicarte al mundo de la música era la mejor manera de augurarte un buen futuro vas a tener que pensártelo dos veces después de leer esto.

Según un reciente estudio de Nielsen, solo el 2.1% de los discos publicados en 2009 superaron las 5000 copias vendidas, es decir, 2.050 discos de cada 100.000 discos publicados. Por si esto no fuera suficiente, al dinero recaudado por los discos vendidos hay que restarle el dinero en concepto de representación, producción y otros múltiples gastos que se explican a continuación.

La gran división

Suggested List Retail Price (SLRP)
El precio recomendado de venta al público para un CD es actualmente de $16.98. Las tiendas o distribuidores pagan aproximadamente unos $10 por ellos y después pueden venderlos por el precio que quieran, de ahí lo de ‘precio recomendado’. Los royalties de los artistas son un porcentaje de ese precio de venta recomendado. Los grandes artistas pueden obtener hasta un 20% de ese SLRP, pero la mayoría obtiene entre un 12% y un 14%.

Gastos de embalaje
El 25% del SLRP va a parar directamente a la discográfica en concepto a los gastos de embalaje de los materiales empleados para el disco.

Mercancias gratis
Basicamente el concepto ‘Free goods’ hace referencia a una forma indirecta que tienen los sellos discográficos de descontar discos para que las tiendas sean más propicias a comprarlos. Por ejemplo, en vez de vender a unos grandes almacenes 100.000 discos a su precio normal, el sello les venderá esos 100.000 discos al precio de 85.000. El que sale perdiendo es por supuesto el artistas, al que solo se le paga por los 85.000 discos vendidos y no los 100,000 vendidos al distribuidor.

Reservas
Los discos, especialmente los de artistas noveles, se venden generalmente a las tiendas y demás distribuidores con condición de que estos puedan devolverlos en caso de no ser capaces de venderlos, con la consecuente devolución del importe. Para asegurarse de que no pierden dinero, las compañías de discos pagan a los artistas por solo las copias que se hayan vendido. Por ejemplo, pagarían por 65.000 copias de las 100.000 de las que hablábamos antes, en el caso de que 35.000 (25.000 teniendo en cuenta las gratuitas) sean devueltas. Si al final el distribuidor vendiera esas copias, el sello pagaría entonces al artista ese dinero que le corresponde, pero como os podéis imaginar esa venta puede demorarse durante años.

Distribuidoras
Las distribuidoras son entidades que se dedican a promocionar y distribuir los discos. Las grandes discográficas tienen sus propias distribuidoras, sin embargo las discográficas independientes recurren a otras compañias privadas. Para los discos de bandas pequeñas, la distribuidora puede cobrar hasta el 24% del SLRP, pero a los grupos más importantes se les cobra solo un 14.2%.

Compositores/editorial
Si un artista no escribe sus propias canciones alguien más lo tiene que hacer, y ese alguien debe pasar primero por una editorial, cuyo trabajo consiste en encontrar a algún artista interesado en interpretarla. Si el artista compra la canción, el autor y la editorial reciben $0.91 a repartir por cada copia que se venda de esa la canción.

Representante personal
El representante personal asesora al artista y sus honorarios equivalen al 15% de sus ganancias.

Representante empresarial
Este representante el el hombre de negocios del artista, en sus manos está el asegurarse de que el músico pague sus deudas pendientes e invierta sus ganancias correctamente. Este tipo de representantes se engrosa el 5% de las ganancias del artista.

Abogado
Aunque no sea la tónica general los abogados de los artistas acostumbran a llevarse un 5% del dinero recaudado por el artista.

Asociaciones de artistas
En el artículo nos pone el ejemplo de la AFTRA (American Federation of Television and Radio Artists) y la AFM (American Federation of Musicians), que cobra $63.90 de base más un 0.74% percent de los primeros $100.000 que recaude el artista en cuestión.

Avances de grabación
Al contrario de lo que pasa con las giras y conciertos, en los que el sello discográfico puede solo recuperar la mitad de lo recaudado, los avances por la grabación si son totalmente recuperables, lo que significa que si el sello presta al artista $75.000 para afrontar los gastos de grabación (estudio, instrumentos…), el artista tiene que devolvérselos íntegramente, independientemente de si el disco ha tenido éxito o ha sido un auténtico fracaso.

En definitiva y si hacemos cuentas, comprobamos que un artista recibe menos de $24 por cada $1.000 que genera su trabajo. Las grandes discográficas se llevan hasta un 63% de ese dinero, los distribuidores un 24%, y finalmente el músico o artista se tiene que conformar con un 13%. El problema viene cuando de ese 13% hay que descontar también los gastos de producción, representación, abogados y finalmente dividir entre todos los componentes del grupo. Creo que está bastante claro que el modelo actual es un modelo obsoleto, en el que las discográficas abusan claramente de los artistas, sin embargo, son estos últimos los que firman contratos abusivos con estos sellos discográficos, cediéndoles sus derechos a cambio de la posibilidad de grabar un disco. Al fin y al cabo, y a pesar de estar vendiendo tu alma al diablo, ellos son los que se comprometen al finar un contrato que les liga a estas grandes multinacionales.

En mi humilde opinión el futuro de la industria discográfica pasa por Internet y por la producción propia, además de por los pequeños sellos y discográficas que aún tratan bien a sus artistas y buscan nuevos modelos de negocios, además de haberse sabido adaptar a las múltiples posibilidades que brindan las nuevas tecnologías. Hablo de sellos como el español Aloud Music Ltd o artistas como Les Paradis Artificiels, Buffetlibre DJs, Nodding by the Fire que han recurrido a la producción propia y cuyos trabajos pueden descargarse gratuitamente desde nuestra sección de Música Gratis.