Dr. Dog @ Primavera Sound 2010

Más vale tarde que nunca. Con algo de retraso pero aquí está nuestra crónica del último día del Primavera Sound 2010.

El cansancio acumulado no impidió que un día más llegáramos temprano al recinto del Forum, ansiosos por disfrutar de la última jornada de conciertos. Eran cerca de las 18.45 de la tarde y los interesantes Dr. Dog abrían el escenario principal, donde volvimos a coincidir con Pablo de Binaural. Un concierto agradable y muy correcto, perfecto para empezar el día. Quizás se les quedara grande el escenario San Miguel, pero lo compensaron a base de saber estar y mucha entrega. Las pintas del guitarra, totales.

Todavía era temprano cuando me encamino a ver el final de Atlas Sound, el proyecto de Bradford Cox, líder de Deerhunter. Cuando llego al escenario Pitchfork me encuentro a un público completamente hipnotizado por los temas del artista, y yo no tardo en sumergirme en esa atmósfera psicodélica tan pronto alcanzo las primeras filas. Un artistazo sobre el escenario que lamentablemente no pude disfrutar mucho tiempo. El amigo Bradford cautivó al público con lo que no fue capaz de ofrecer su amigo Noah la noche anterior.

Momento draculín

Las gradas del escenario Ray-Ban y el concierto de Nana Grizol se antojaron perfectas para esperar a la procesión de amigos que se habían apuntado a disfrutar de esta jornada de festival e iban llegando a medida que avanzaba la tarde. No entraba en mis planes ver a los del colectivo Elephant 6, pero el escenario era perfecto y a mi cabeza vino la interesante crítica que PRobertoJ hizo en su día en Hipersónica de su segundo trabajo, así que allí estábamos, y no defraudaron. Buen recital de folk y rock.

Turno de nuevo para el escenario grande, y turno además para otro de los grupos revelación del año pasado, Florence Welch, o lo que es lo mismo, Florence + The Machine, nombre artístico tras el que se esconde la creadora de uno de los mejores discos del 2009 según la crítica. No tenía yo las espectativas demasiado altas, me esperaba el típico concierto monotono en el que el artista parece haber puesto el disco y donde cuesta distinguir si estás ante un directo o un playback pero nada más lejos de la realidad. Si digo que la londinense no defraudó me quedo corto porque tanto la artista como los músicos que la acompañaban me dejaron con la boca abierta. Florence es una de esas autistas con aura, sobre el escenario parecía una auténtico ángel al que no podías dejar de mirar y todos nos entregamos a su voz desde el primer minuto.

Florence + The Machine @ Primavera Sound 2010

Una voz potente, melódica y preciosa, una voz que la artista no dejó de pasear de un lado a otro del escenario luciendo un bonito vestido blanco que hacía todavía más mística su presencia y que provocaba que el público arrancase en aplausos cada vez que terminaba una de sus canciones. ‘Dogs days are over‘, ‘You’ve got the love‘, ‘Rabbit heart‘… no faltó ninguno de los temas incluidos en su ‘Lungs’ (2009) que correctamente ha sido alabado por la crítica y los medios especializados. El único pero es que el repertorio fue demasiado previsible, claramente limitado al único trabajo publicado hasta día de hoy. Aún así, para nosotros, uno de los mejores conciertos del festival.

El último trabajo de The Antlers, ‘Hospice’ (2009), había creado en mi grandes expectativas, pero debo decir que el directo de estos chicos supera con creces la sensación de escucharles en casa. No tengo palabras para describir la voz de un talentoso Peter Silberman que si no recuerdo mal también nos deleitó con una armónica y hasta un acordeón. Señor Gabi Ruiz, un grupo muy a tener en cuenta para el Auditori en futuras ediciones del festival. Creo que un recital de los neoyorquinos ahí dentro sería apoteósico.

Al igual que con The Antlers tenía bastantes expectativas con el concierto de Grizzly Bear, sin embargo, al contrario que con los anteriores, estas no se cumplieron. Ni siquiera lo bien que sonaban las voces impidió que me pareciera un concierto treméndamente aburrido, quizás el cuerpo me pedía otra cosa y no pude aguantar más de 10 minutos.

Con Built to Spill me pasó un poco lo mismo. El grupo sonaba bien y potente, pero ante el tiempo que el grupo se tomaba entre canción y canción y la gran cantidad de gente que había, decidí ir a coger sitio para el concierto que más ganas tenía de ver de todo el festival, la hora había llegado.

Sunny Day Real Estate @ Primavera Sound 2010

Sunny Day Real Estate es más que un grupo, es una leyenda, el enlace entre varias generaciones. Su confirmación fue enormemente celebrada y supuso un tremendo acierto de la organización porque Jeremy Enigk y compañía no fallaron y yo, tras haber escuchado ‘Seven’ o ‘In Circles’ en directo ya puedo morir en paz. El grupo hizo un repaso a todo su repertorio y además de las mencionadas canciones de su primer disco también tuvieron tiempo para repasar temas de sus trabajos más recientes. Han pasado nada más y nada menos que 10 años pero SDRE hicieron honor a su nombre y dejaron bien claro, ante un público totalmente entregado, porque son considerados un grupo de culto. No se si fue por la voz única de Jeremy Enigk transportándome años atrás, o si era por el privilegio de poder ver al grupo con su formación original, Nate Mendel incluido, pero nunca había tenido la piel de gallina durante todo un concierto. Jeremy Enigk, Dan Hoerner, Nate Mendel, William Goldsmith, GRACIAS. Sin duda alguna, tengo que decirlo, el mejor concierto del Primavera Sound. Las palabras finales de Dan lo dicen todo: ‘This is a dream come true‘.

Todavía con la felicidad en el cuerpo y de vuelta al planeta Tierra nos dirigimos al escenario San Miguel donde habían empezado los míticos Pet Shop Boys. No son santo de mi devoción musicalmente hablando pero el espectáculo escénico y visual que habían montado era impresionante. Neil Tennant y Chris Lowe están más jóvenes y en forma que nunca y lo demostraron con una de las actuaciones más memorables del Primavera Sound. Parte de culpa la tienen himnos como ‘Always in my mind’, ‘Go west’, ‘It’s a Sin’ o ‘West end girls’, incluso la memorable versión que se marcaron de ‘Vivalavida’ de Coldplay, pero también es de agradecer la mastodóntica escenografía preparada por la gente de Es Devlin con motivo de su gira Pandemonium, en definitiva una de esas actuaciones que no se olvidan en la vida.

Pero la fiesta todavía no había acabado. De vuelta al escenario Ray-Ban nos encontramos a Orbital intentando enloquecer a la multitud. Mis compañeros salieron contentos de la sesión de la pareja de hermanos ingleses, a mi me recordó a la sesión light que ofrecieron el año pasado en el Sonar, a años luz de lo visto en el Estrella Levante SOS 4.8 de Murcia hace poco más de un mes. Unos audiovisuales espectaculares pero un sonido que a mi modo de ver no acababa de arrancar.

Lo que si fue de traca es lo de Theo Keating, Fake Blood para los amigos. Poco había escuchado de este DJ británico aparte de su gran éxito ‘Mars‘ pero la sesión que se marcó fue memorable y espectacular. Por momentos consiguió que lo de Bloody Beetroots la noche anterior pareciera un patio de colegio. El mejor cierre posible para un Festival impresionante.

El año que viene más.