afterFIB
Foto: Miguel Angel Herrero | FIB 2007

Existen muchos tipos diferentes de personas en este mundo, los más adinerados coleccionan coches, otros se gastan sus ahorros en gadgets y lo último en tecnología, y algunos nos gastamos lo poco que tenemos en conciertos y festivales. Llega la primavera, la sangre altera, y con ella la que para muchos es la mejor época del año, sinónimo de buen tiempo y festivales de verano. Tengo que admitirlo, la música es uno de mis vicios y los festivales me pierden, esa es la razón por la que cada año haga un esfuerzo e intente acudir a un par de ellos, aunque ello suponga llegar más de una vez a fin de mes con el agua al cuello, pero no se me ocurre mejor forma de pasar el tiempo que al solecito, con la cerveza en la mano y disfrutando de música en directo. Escuchando mis grupos preferidos, descubriendo nuevos artistas, con tus mejores amigos y conociendo gente nueva. Quizás esa sea la razón por la que ya haya pasado por buena cuenta de festivales nacionales e incluso repetido en alguno de ellos: Festimad, Monegros, Creamfields, Benicassim, Summercase, Sonar, Primavera Sound y todos los que se me olvidan.

Este año se presentaba lleno de incógnitas, el año pasado me propuse a mi mismo evitar los grandes festivales e intentar asistir a otros menos importantes y más económicos, festivales que han empezado a aflorar recientemente y no tienen nada que envidiar a sus hermanos mayores, hablo del Estrella Levante SOS 4.8, el Faraday e incluso el ya veterano Creamfields, todos ellos con un precio bastante asequible. Misión fallida.

El FIB estaba descartado, para empezar por las dudas que planteaba el cambio de dueños del festival, y en segundo lugar por el desorbitado precio del abono de los últimos años.
A día de hoy sigue agonizando y en horas bajas, confirmando en pequeñas dosis grupos que no convencen a todos y no justifican su abono. No me cabe la menor duda de que acabarán conformando un gran cartel, pero tener a la gente en ascuas a tres meses vista, dando señales de vida intermitentes muy de vez en cuando cuando ellos han depositado su confianza en ti no me parece algo muy coherente. Les deseo suerte a todos los que se hayan precipitado y mando saludos a las hordas inglesas que invadirán la costa valenciana.

Enjoy Primavera Sound
Foto: Miguel Angel Herrero | Primavera Sound 2008

El Primavera Sound fue el primero en enseñar sus cartas, a finales de año ya tenía grandes cabezas de cartel confirmados como Pavement, Panda Bear o The XX, difíciles de ver algunos, autores de los mejores discos del año pasado los otros, y la organización era todo un ejemplo de como montar un buen festival y prestar especial atención a sus seguidores a través de sus foros y diferentes encuestas para la confección del cartel. El precio de su abono antes del cambio de año no llegaba a los 100€, lejos de los 150€ que cuesta ahora mismo, y aunque faltara mucho cartel por confirmar era jugar sobre seguro. La presencia de un par de amigos me acabó de convencer, había caído otra vez, pero las posteriores confirmaciones de artistas como Monotonix, Florence + The Machine, Pet Shop Boys y sobre todo Sunny Day Real Estate me hicieron respirar aliviado. Si le sumabamos la despedida de Half Foot Outside y la electrónica de gente como The Bloody Beetroots o Moderat teníamos la fiesta asegurada, estábamos ante el mejor Primavera Sound de la historia, pero además hay que sumarle fiestas de presentación, la de despedida, y la cantidad de conciertos gratis a los que puedes entrar a lo largo del año con la tarjeta del festival en la sala [2] de Apolo. Sin lugar a dudas un dinero bien invertido.

Al Sonar llevo asistiendo un par de años seguidos, el año pasado me sirvió para darme cuenta de que la edad no perdona y que no soportaría un año más ese ritmo de actividades. Sonar de día el viernes, Sonar de noche después, acostarse a horas intempestivas y dormir solo unas horas para no perderte ninguna actuación del Sonar de día del sábado y volver a empalmar otras 15h de fiesta para morir definitivamente el domingo por la mañana. El abono no me sale a cuenta, y menos sin conocer el cartel que este año no se me antoja tan apetecible como el año pasado, al menos de momento. ¿Donde están esos Beastie Boys o Animal Collective de antaño? No puedo creerme que la organización los sustituya por unos Chemical Brothers en horas bajas a los que me he cansado de dar oportunidades en directo. Veremos que tal está el cartel definitivo por días y si merece la pena hacer un esfuerzo, pero de momento tendrá que esperar, aunque no me imagino un junio sin Sonar.

Sónar Village
Foto: Miguel Angel Herrero | Sonar 2009

Algo total diferente pasa con el Bilbao BBK Live, un festival al que tenía ganas hace tiempo y este año vence y convence. Soy una persona abierta a todos los tipos de música, me encanta el indie, disfruto con la electrónica, pero lo que de verdad me pierde es el rock, la gente de Last Tour International de eso entiende un rato y prueba de ello son los cartelazos que han hecho este año con el Sonisphere y sobre todo con el Bilbao BBK Live, carteles que recuerdo, aún no están cerrados. El primero me resulta demasiado metalero, así como homogéneo el tipo de público que ahí me encontraría, el segundo ya son palabras mayores, no puedes presumir cada día de ver a unos Faith no More, Manic Street Preachers o Pearl Jam, y ya hace mucho tiempo que voy detrás de ver a Coheed & Cambria y Gogol Bordello. Si le añadimos que me quedé sin ver a Dropkick Murphys hace unos meses porque no tenía un duro, que mataría por volver a ver a Rise Against después del concierto que dieron hace unos meses en Razzmatazz o la vuelta de grupos que me marcaron en su día como Skunk Anansie o Alice in Chains, la suerte está echada y los días libres solicitados en el trabajo. El abono está al caer y encima podemos calentar un par de días antes el hígado en San Fermin, ¿que más se puede pedir? Ah si, por favor señores de LTI apunten: Deftones, Them Crooked Vultures y The Get up Kids. De soñar también se vive.

Así pues, con mi promesa de evitar grandes festivales incumplida, mi cuerpo pide más. Mayo queda muy lejos y Julio ya ni te digo, necesito dosis de música en directo pero mi bolsillo no puede resentirse más, especialmente después de que el señor Zapatero se cobrara de vuelta su regalito envenenado de 400€ en mi última nómina en forma de subida del IRPF, haciendo tambalear mi cuenta bancaria. Solo hay un festival que tenía todas las papeletas, inaugura la temporada de verano y encima tiene la mejor oferta calidad/precio que se haya visto en un festival de este país, efectivamente estoy hablando del Estrella Levante SOS 4.8. Así que ya estoy trabajando en la forma de liar a cuatro personas para llenar el coche y hacer lo más amenas posibles las 6 horas que separan Barcelona de Murcia. Gracias por la zona de acampada, los mileuristas lo agradeceremos. Otro festival que ha hecho las cosas bien.

Así pues da igual que festival eligas o cuál dejes de elegir, la certeza de que has elegido bien la tienes cuando piensas en los grupos que vas a ver en directo y se te esboza esa sonrisa tonta en la cara, cuando te olvidas de que estás en casa o en la oficina y por un momento te teletransportas a ese cesped y te ves con un litro de cerveza en una mano, abrazado a tu amigo en el otro lado y tarareando esa canción que no te cansas de escuchar. Yo tengo la certeza de que un año más he elegido bien cuando leo los conciertos que veré los próximos meses y un escalofrío recorre mi cuerpo: Chris Cunningham, Crystal Castles, Franz Ferdinand, Fat Boy Slim, L.A., Madness, Uffie, Pavement, Orbital, Japandroids, Panda Bear, The Bloody Beetroots, The Antlers, The XX, Monotonix, Sunny Day Real Estate, Wilco, Moderat, Standstill, Pet Shop Boys, Rammstein, Skunk Anansie, Coheed & Cambria, Rise Against, Pearl Jam, Gogol Bordello, Dropkick Murphys, Faith no More…

Y vosotros, ¿a que festival pensais asistir este año?