Para celebrar que es viernes, actualizamos con una curiosidad (gilipollez también valdría).

Hace un tiempo, discutía con un amigo sobre el vídeo clip de una canción de George Harrison titulada I Got My Mind Set On You. El caso es que él decía que en dicho vídeo aparecía el ex-beatle sentado en un sofá en una antigua mansión y que los elementos que decoraban la habitación iban cobrando vida y moviéndose al ritmo de la canción.
Yo enseguida le dije que estaba equivocado y que el vídeo de este tema estaba ambientado en una sala de juegos muy cutre en la que una pareja de apuestos jóvenes se buscaban entre las máquinas.

Como en aquellos tiempos no existía Youtube, nos costó bastante tiempo salir de dudas. ¿El veredicto? Los dos teníamos la razón ya que, no sé por qué motivo, la canción de las narices tiene dos videoclips.

¿Con cuál os quedáis?