† Kurt Cobain (Aberdeen 20 Feb 1967 - Seattle 5 Abr 1994)

Recuerdo perfectamente donde estaba hace 15 años.
El 8 de Abril de 1994 salía de mi habitación en un albergue de Andorra, donde estaba con los demás compañeros de viaje de estudios, en el pasillo me encontré llorando a una de mis mejores amigas.
Para ella Nirvana era algo más que un grupo de música, supongo que era una forma de ver el mundo, una filosofía, o quizás una forma de sentirse bien, diferente al resto del mundo. Al preguntarle que le pasaba me enteré de la noticia, Kurt Cobain había muerto. Un electricista había encontrado el cuerpo sin vida del cantante en su casa de Seattle, donde yacía desde hacía 3 días.

Siempre me ha gustado Nirvana, pero nunca ha sido uno de mis grupos predilectos, dentro de ese estilo siempre he preferido grupos como Bush, Pearl Jam o Silverchair, pero a pesar de eso siempre me ha resultado fascinante y curiosa la historia de Kurt Cobain, una persona que consiguió la fama sin buscarla, por méritos propios, pero que se obsesiono tanto con evadirla que le acabó matando. Todavía hoy no se conocen las verdaderas causas de su muerte, no sabemos si realmente se suicidó, si se trato de un asesinato, ni siquiera si su mujer Courtney Love tuvo algo que ver, pero lo cierto es que a Kurt Cobain no se le olvidará fácilmente.
El 12 de Abril, cerca de 4.000 seguidores son congregaron para darle un último adiós en Seattle mientras sonaba la letra de “Serve the servants“.

Después del salto os dejo la carta que se encontró junto al cuerpo, una carta sin duda polémica llena de curiosidades como una cita de un verso del músico canadiense Neil Young o las últimas cuatro lineas, que dicen que fueron añadidas por la propia Courtney.

† Kurt Cobain (Aberdeen 20 Feb 1967 - Seattle 5 Abr 1994)

Para Boddah:

Hablando como el estúpido con gran experiencia que preferiria ser un charlatán infantil castrado. Esta nota debería de ser muy fácil de entender. Todo lo que me enseñaron en los cursos de punk-rock que he ido siguiendo a lo largo de estos años, desde mi primer contacto con la, digamos, ética de la independencia y la vinculación con mi entorno ha resultado cierto. Ya hace demasiado tiempo que no me emociono ni escuchando ni creando música, ni tampoco escribiéndola, ni siquiera haciendo Rock’n’Roll. Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo. De echo no os puedo engañar, a ninguno de vosotros. Simplemente no seria justo ni para vosotros ni para mí. Simular que me lo estoy pasando el 100% bien sería el peor crimen que me pudiese imaginar. A veces tengo la sensación de que tendría que fichar antes de subir al escenario. Lo he intentado todo para que eso no ocurriese. (Y sigo intentándolo, créeme Señor, pero no es suficiente). Soy consciente de que yo, nosotros, hemos gustado a mucha gente. Debo ser uno de aquellos narcistas que sólo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido. Soy demasiado sencillo. Necesito estar un poco anestesiado para recuperar el entusiasmo que tenía cuando era un niño. En estas tres últimas giras he apreciado mucho más a toda la gente que he conocido personalmente que son fans nuestros, pero a pesar de ello no puedo superar la frustración, la culpa y la hipersensibilidad hacia la gente. Sólo hay bien en mí, y pienso que simplemente amo demasiado a la gente. Tanto, que eso me hace sentir jodidamente triste. El típico piscis triste, sensible, insatisfecho, ¡Dios mio! ¿Por qué no puedo disfrutar? ¡No lo sé! Tengo una mujer divina, llena de ambición y comprensión, y una hija que me recuerda mucho a como había sido yo. Llena de amor y alegría, confía en todo el mundo porque para ella todo el mundo es bueno y cree que no le harán daño. Eso me asusta tanto que casi me inmoviliza. No puedo soportar la idea de que Frances se convierta en una rockera siniestra, miserable y auto destructiva como en lo que me he convertido yo. Lo tengo todo, todo. Y lo aprecio, pero desde los siete años odio a la gente en general… Sólo porque a la gente le resulta fácil relacionarse y ser comprensiva. ¡Comprensiva! Sólo porque amo y me compadezco demasiado de la gente.
Gracias a todos desde lo más profundo de mi estómago nauseabundo por vuestras cartas y vuestro interés durante los últimos años. Soy una criatura voluble y lunática. Se me ha acabado la pasión. Y recordad que es mejor quemarse que apagarse lentamente.
Paz, amor y comprensión.

Kurt Cobain

Frances y Courtney, estaré en vuestro altar.
Por favor Courtney, sigue adelante, por Frances, por su vida que será mucho más feliz sin mí. Os quiero. ¡Os quiero!